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"Perspectivas y alternativas del sector energético Méxicano"
Conferencia impartida por el Ing. Cuauhtémoc Cárdenas en el ITAM
15 de abril 2008
   

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Foro: “Perspectivas del sector energético en México”

3.- Fortalecimiento de “Petróleos Mexicanos”

 

PEMEX ¿EMPRESA QUEBRADA?

José Luis Manzo
14 de marzo de 2007

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Introducción
El discurso gubernamental afirma que Pemex es una empresa de clase mundial, que ocupa el tercer lugar como productora de petróleo y sus aportaciones directas e indirectas al fisco representan más de la tercera parte de los ingresos del gobierno federal. No obstante -continúa el argumento-, ello no ha evitado que Pemex se encuentre en una severa crisis financiera, que amenaza con hundirla junto con toda nuestra industria petrolera y anular sus aportaciones actuales al desarrollo del país, si no se toman medidas correctivas de manera urgente. Según este diagnóstico, Pemex es una empresa quebrada, pues en 2005 sus pasivos ya superan en 3% el valor de sus activos y su patrimonio ha desaparecido para volverse negativo (-2,521 millones de dólares). Se concluye entonces que, tal como está, Pemex es una empresa inviable a mediano plazo, que ha llegado al límite de su endeudamiento; situación que no conviene empeorar al contratar aún más deuda. La conclusión lógica de este razonamiento es que las empresas privadas son las únicas que pueden aportar los capitales que requiere la expansión de la industria petrolera mexicana.

Frente a la versión oficial, que se repite de manera contundente y sistemática por todos los medios al alcance del gobierno mexicano, oponemos una versión alternativa, que se desprende del análisis de cifras oficiales relativas a los estados financieros de la empresa dictaminados por el auditor externo, correspondientes al período 1989-2006.

Pemex es una empresa estatal altamente rentable, que genera enormes ganancias.



Desde siempre, los ingresos por ventas de Pemex superan con mucho sus costos totales (de operación, comercialización, administración y financiamiento). Por ello, año con año, genera enormes utilidades, como se muestra en la Gráfica 1*.
En 1989, Pemex generó utilidades (antes del pago de impuestos) por 10.3 miles millones de dólares (con poder adquisitivo de 2006).* Para 2006 ese importe se multiplica casi por 6 veces (57.7 miles de millones de dólares). Si se acumulan las utilidades generadas durante los dieciocho años del periodo 1989-2006, resulta una cifra colosal: 471 mil millones de dólares.



En la Gráfica 2 se muestra que, en los 6 años de la administración de Vicente Fox (2001-2006), Pemex obtuvo ingresos por 441 mil millones de dólares, generó utilidades por 240 mil millones de dólares y pagó impuestos por 258 mil millones de dólares. Estas cifras son superiores en 11%, 4% y 14%, respectivamente, a las que registró Pemex durante los doce años que abarcan las administraciones de Carlos Salinas y Ernesto Zedillo (1989-2000).

La elevada carga fiscal* deja con escasas utilidades a Pemex, o le genera pérdidas.



En la Gráfica 3 se muestra que, no obstante que año con año Pemex genera enormes utilidades, sus estados financieros (Estado de Resultados) arrojan una utilidad neta muy baja (1989-1997) o registra pérdidas (1998-2005).

En particular, en 1998 Pemex genera utilidades por 17.4 miles de millones de dólares, pero registra una pérdida contable por 1.4 miles de millones de dólares. Para 2005, las utilidades derivadas de las operaciones de Pemex ascienden a 47.3 miles de millones de dólares, pero registra pérdidas contables por 7.2 miles de millones de dólares. 

Lo anterior se explica por la excesiva carga fiscal que se impone a Pemex


(Gráfica 4). Durante el periodo 1989-1997, los ingresos totales ascendieron a 264 mil millones de dólares y los costos totales a 107 mil millones de dólares, por lo que la utilidad generada es de 157 mil millones de dólares. Si a esta cifra se restan los impuestos pagados (145 mil millones), ello arroja una utilidad  de 12 mil millones de dólares.

El contraste con el periodo 1998-2005 es sorprendente: después de restar a los ingresos (471 mil millones de dólares) los costos (215 mil millones), Pemex registra una utilidad (256 mil millones de dólares) que es superior en casi cien mil millones de dólares a la del periodo anterior. Sin embargo, como el importe de los impuestos pagados fue todavía mayor (284 mil millones de dólares), ello provocó a Pemex una pérdida contable acumulada de 28 mil millones de dólares en este periodo.

En consecuencia, aún cuando Pemex obtiene enormes utilidades, el factor que explica que contablemente aparezca con pocas utilidades o francamente registre pérdidas, es la excesiva carga fiscal que le impone el gobierno a través de la SHCP.

La carga fiscal de Pemex cuadruplica la de empresas privadas en México y casi triplica la de otras empresas petroleras.

La Gráfica 5 muestra la evolución de la carga impositiva (medida como la proporción de los impuestos pagados respecto a las utilidades generadas), tanto para Pemex como para cualquier empresa privada en México. Mientras la carga impositiva para la empresa privada es del 35% (con tendencia a bajar al 28%), la correspondiente a Pemex es ligeramente inferior al 100% en el periodo 1989-1997 (promedia 93%). Sin embargo, en el periodo 1998-2005 la carga fiscal de Pemex rebasa el 100%, (promedia 111%).

Así, mientras la carga fiscal para la empresa privada tiende a reducirse al 28%, la de Pemex tiende a crecer al 111%, por lo que ésta cuadruplica a aquélla.

La carga fiscal de Pemex también resulta exagerada frente a la que se aplica a otras empresas petroleras internacionales como British Petroleum y Chevron, la que por lo demás es más cercana a la que se aplica a las empresas privadas que operan en México.***

Si la carga fiscal del 93% aplicada a Pemex en el periodo 1989-1997 constituye una aberración, la carga fiscal del 111% que se le impuso en el periodo 1998-2005 constituye un crimen contra la economía nacional, puesto que se trata de una empresa estatal, responsable de la explotación de los recursos petroleros del país. Esto es algo que debiera sancionarse conforme a lo dispuesto por el Código Penal Federal, la Ley Federal de Responsabilidades de los Servidores Públicos y otros ordenamientos legales.

Ninguna empresa en el mundo aceptaría que se le arrebatara, mediante impuestos, la totalidad de las utilidades que genera y, además, se le obligue a endeudarse para entregar al fisco recursos adicionales en forma de “impuestos”.

El cobro de impuestos por encima de las utilidades generadas, perjudica las finanzas de Pemex
Al cobrar impuestos por encima de las utilidades generadas durante el periodo 1998-2005, la SHCP perjudica las finanzas de Pemex por partida triple (Gráfica 6):

  1. Aunque genera grandes utilidades, Pemex aparece con pérdidas contables.- Dado que en cada uno de los años del periodo 1998-2005 los impuestos pagados superan las utilidades generadas, el Estado de Resultados de Pemex sistemáticamente registra pérdidas contables. Al restar a las enormes utilidades generadas por Pemex en ese periodo (256 mil millones de dólares) los impuestos pagados cuyo monto es todavía mayor (284 mil millones), el resultado es una pérdida contable acumulada de 28 mil millones de dólares.

Los voceros gubernamentales y los medios masivos de comunicación sólo destacan el hecho de que “desde hace varios años Pemex registra pérdidas”, sin aclarar que ello se debe a que la SHCP le cobra impuestos por encima de las utilidades generadas. Con ello se induce en la opinión pública la percepción de que, administrada por funcionarios públicos, Pemex es una empresa burocratizada, ineficiente e improductiva. 

  1. Pemex contrata deuda para entregarla a la SHCP en forma de “impuestos”, lo que infla sus pasivos.-  ¿De dónde obtiene Pemex recursos adicionales para pagar esos 28 mil millones de dólares de impuestos excedentes, que no puede cubrir con el 100% de sus utilidades? Pemex se ve orillada a contratar deuda para pagarlos. Entre 1998 y 2005 los pasivos totales de Pemex pasaron de 28,220 millones de dólares a 100,352 millones de dólares, lo que representa un incremento neto de la deuda contratada por 72,132 millones de dólares), de la cual una parte (28 mil millones de dólares, en números redondos) la entrega a la SHCP, en forma de “impuestos”.

Es Pemex quien se endeuda y consigue los recursos; pero quien dispone libremente de ellos es la SHCP, sin aparecer como deudor y sin obligación alguna de pagarlos. Así, Pemex aparece con una enorme deuda que no contrató, como debiera ser, para financiar la adquisición de plantas y equipos y para dar mantenimiento a sus instalaciones, que tanto le hacen falta.

Como se observa en la Gráfica 7, contratar deuda por 28 mil millones de dólares a lo largo de ocho años (1998-2005) para entregarlos a la SHCP bajo el disfraz de “impuestos”, infla en forma descomunal la deuda o pasivos de Pemex. El nivel de su endeudamiento para 2005 (100,352 millones de dólares) ya supera el valor de sus activos (97,830 millones de dólares).

Esto hace aparecer a Pemex como una empresa que está en quiebra técnica, pues sus activos son insuficientes para pagar sus deudas.

  1. Las pérdidas contables reducen el Patrimonio de Pemex.- Las pérdidas (o ganancias) derivadas de la operación de la empresa (reportadas en el Estado de Resultados), contablemente se traducen en una merma (o incremento) del patrimonio o capital propio de la empresa (consignado en el Balance General).

Como en el periodo 1998-2005 Pemex registró pérdidas en forma sistemática, éstas prácticamente pulverizaron su patrimonio, el cual pasó de 23,191 millones de dólares en 1998 a una cifra negativa en 2005: -2,521 millones de dólares (véase Gráfica 7)

Ello alimenta la percepción de que Pemex es una empresa mal administrada, improductiva, con enormes gastos de operación que se “comen” el capital invertido. 

En resumen, la imagen que se proyecta de Pemex es que año con año registra pérdidas, en vez de utilidades; sus pasivos alcanzan niveles inmanejables y ya superan el valor de sus activos; su patrimonio se pulveriza y prácticamente ha desaparecido.

Con ello, se busca crear en la opinión pública la falsa percepción de que PEMEX es una empresa quebrada. Voceros gubernamentales y “analistas” de los medios masivos de comunicación presentan a la opinión pública los elementos arriba descritos que evidencian el grave deterioro financiero a que ha llegado Pemex; pero ocultan -o desconocen- que fueron las maniobras fiscales de la SHCP las que condujeron a esos resultados (y que por lo tanto podrían adoptarse diversas medidas en sentido contrario para corregir esa situación, que se mencionan al final). De esto concluyen en forma lapidaria que  lo mejor sería reducir las funciones y el tamaño de Pemex, para ceder la explotación de la industria petrolera mexicana a empresas privadas que, esas sí, son eficientes y cuentan con los recursos financieros que Pemex no es capaz de generar.

Justamente, ese el objetivo que persiguen nuestros “gobernantes”, las compañías petroleras extranjeras y los gobiernos de sus países de origen; avalados por las “recomendaciones” que emiten los organismos financieros multilaterales que sirven a esos intereses, como el Banco Mundial.

Hacia un nuevo régimen fiscal para Pemex

Sin lugar a dudas, el deterioro financiero de Pemex ha sido inducido de manera consciente por el gobierno mexicano a través de la SHCP. Ello no obstante, si existiese voluntad política, este camino podría desandarse.

El camino sería sustituir el actual régimen fiscal por uno nuevo, cuyas principales características serían dos: 1ª) vincular el pago de impuestos y derechos no a los volúmenes de petróleo y gas extraídos -como sucede actualmente-, sino a las utilidades generadas por la empresa; 2ª) establecer un límite máximo al pago de impuestos, el cual podría ser, por ejemplo, el 80% de las utilidades generadas; al que se llegaría en forma progresiva.

La reforma fiscal planteada por Felipe Calderón no incluye a Pemex, por suponer que su problemática financiera ya se resolvió. Este trabajo demuestra lo contrario. Para que funcione, la reforma fiscal debe ser integral, incluir a todos, sobre todo a los de mayor nivel de ingreso y riqueza.

Asimismo, debe modificarse la forma en que se gasta el presupuesto. De nada sirve generar muchos ingresos, si se destinan al gasto corriente y casi nada a la creación de infraestructura y al auténtico desarrollo social. Vicente Fox desperdició la enorme oportunidad de promover el desarrollo de Pemex y del país, con base en las enormes utilidades (240 mil millones de dólares) que generaron los elevados precios del petróleo registrados durante su administración. Peor aún, su administración fue la que más perjudicó a Pemex al arrebatarle el 100% de las utilidades generadas y obligarla, además, a endeudarse para entregarle recursos adicionales bajo el disfraz de “impuestos”. De los 28 mil millones de dólares que la SHCP obtuvo durante el periodo 1998-2005 mediante este mecanismo, 22 mil millones de dólares correspondieron a su gobierno (2001-2001) y 6 mil millones al de Ernesto Zedillo (1998-2000).

Por ello, más que una reforma fiscal, que sólo ve el lado de los ingresos, México requiere una reforma hacendaria, que vea tanto ingresos como gastos. 


1* La utilidad generada se obtiene de restar a los ingresos totales el importe de los costos y gastos totales.

2* Salvo indicación en contrario, las cifras se expresan en dólares constantes de 2006, bajo la siguiente metodología: (a) Para obtener dólares corrientes, a las cifras en pesos corrientes de cada año se les aplicó el tipo de cambio al cierre del mes de diciembre de cada año para solventar obligaciones en moneda extranjera, del Banco de México. Fuente: www.inegi.gob.mx. (b) Para obtener dólares constantes, a las cifras en dólares corrientes se les aplicó el Índice de Precios Productor para Bienes Terminados de EUA (Producer Price Index-Commodities-Finished goods), del mes de diciembre de cada año. Fuente: U. S. Department of Labor, Bureau of Labor Statistics Data (www.bls/gov). La información utilizada es oficial, correspondiente a los estados financieros de Pemex, dictaminados por el auditor externo (Estado de Resultados y Balance General). La fuente es: http://www.pemex.com y varios Anuarios Estadísticos de Pemex. El periodo analizado corresponde a los últimos 18 años (1989-2006).

3* En este trabajo la carga fiscal se define como los impuestos pagados como proporción de las utilidades generadas por la empresa.

4* BP Financial and Operating Information 2002-2006 (en BP Statistical Review of World Energy, June 2007) y Consolidated Statement of Income 2004-2006 (en Chevron Corporation 2006 Annual Report)

 

 



 

 
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